Desde hace unos años se recomienda el uso de gafas con filtro azul en las lentes mientras se trabaja con pantallas digitales.

Las gafas de luz azul funcionan gracias a un filtro interno que nada tiene que ver con el color del cristal o del antirreflejante. Este filtro azul se puede añadir tanto a lentes graduadas como a gafas de sol convencionales, incluyendo las fotocromáticas.

¿Qué es la luz azul?

La luz azul está presente en la luz visible. Es predominante en la luz que el sol emite al mediodía, cuando el cielo está despejado, y también en la que emiten las pantallas de los dispositivos digitales.

La luz azul no es solo una fuente lumínica que identificamos con el color azul, que se percibe cuando la longitud de onda de la radiación visible oscila entre los 400 y los 495 nm, lo que implica que es bastante energética. También se llama luz azul o luz azulada a la iluminación con un elevado componente de este tipo de radiación visible en concreto, como es el caso de la luz que emite un ordenador, la televisión o un lector de libros digitales.

Beneficios de usar lentes con filtro azul

Se ha comprobado que la exposición a luz azul a partir de determinadas horas de la tarde o de la noche interfiere en los ritmos circadianos, causando problemas de insomnio entre otros desajustes. También existe un debate sobre si la exposición prolongada a este tipo de luz disminuye la edad de aparición de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), sin que por el momento se puedan hacer afirmaciones contundentes debido a que el estudio clínico requiere de varios años de seguimiento de los pacientes.

Lo que se tiene claro es que las gafas anti luz azul funcionan filtrando la luz con los valores de longitud de onda que se corresponden con este color del espectro visible, con lo que las lentes con filtro azul ofrecen los beneficios de evitar la exposición prolongada o a deshoras a este tipo de radiación visible. De entrada, evitan la alteración del ciclo de sueño-vigilia y, en caso de que este tipo de iluminación dañe la retina, el uso de lentes con un filtro para la luz azul también sería la manera de prevenir el daño.

¿Cómo saber si mis lentes tienen filtro azul?

No es fácil saber si unas gafas contienen o no un filtro azul porque existen varios bulos al respecto. Los cristales azules de las gafas de ver no protegen de la luz azul, como tampoco lo hacen los antirreflejantes azulados pese a que a veces se vea a través de ellos con tonalidades semejantes a las que ofrecen las verdaderas lentes antiluz azul.

Existen dos maneras en las que puedes comprobar si tus lentes tienen o no filtro para la luz azul:

Prueba in situ

Si colocas las gafas sobre un papel blanco y haces pasar a través de las lentes una luz LED azulada, deberías ver cómo cuando el haz de luz atraviesa el cristal incide en el papel de manera muy atenuada, en contraste con la forma en que se ve el papel cuando la luz incide directamente sobre él y no a través de la lente.

Certificado

Algunos fabricantes ofrecen un certificado de autenticidad emitido por una empresa independiente, lo que aporta seguridad cuando compras lentes o lentillas online, pero debes tener presente que no todos los fabricantes incluyen este certificado en sus lentes antiluz azul perfectamente válidas.

Pasamos tantas horas expuestos a la llamada luz azul que es necesario protegernos de ella, al menos a partir de determinadas horas. Los filtros de luz azul se pueden añadir a gafas graduadas y a lentes sin graduar, también a gafas de sol, pero no debes confundir este filtro con el antirreflejante. Un antirreflejante azul no te aporta los beneficios de una lente con filtro para la luz azul, aunque pueda darte una sensación visual similar.