Las gafas son un accesorio que no puede faltar para completar cualquier estilismo, y además podemos lucirlas todo el año, pero no todas favorecen por igual, así que si deseamos saber qué gafas me quedan bien, no te pierdas la siguiente guía.

Formas de cara y cómo reconocerla

La forma de la cara es fundamental a la hora de decidir qué gafas me quedan mejor. Lo primero que debemos tener claro es cómo es nuestra cara y a cuál de los siguientes tipos de rostro pertenece:

  • Rostro ovalado: con curvas, más alargado que ancho y donde la barbilla suele ser más corta respecto de la frente y con mejillas pronunciadas.
  • Rostro redondo: forma circular, en la que la anchura y la altura están compensadas, con formas redondeadas y curvas.
  • Rostro cuadrado: con rasgos muy marcados, predominando las formas angulosas y donde la frente y la mandíbula suelen tener una simetría en anchura.
  • Rostro de triángulo: es similar al anterior en la mandíbula, pero conforme vamos subiendo hacia la frente, se va estrechando, dando así a la forma triangular.
  • Rostro de triángulo invertido o corazón: la frente y los pómulos tienen más o menos la misma anchura, pero la mandíbula se presenta más estrecha, llegando incluso a terminar en una barbilla puntiaguda.

Gafas según el tipo de cara

No existe una única opción de gafas según tu cara, pero sí hay unos diseños de montura que funcionan mejor con cada una. Elegir las gafas según la forma de la cara te ayudará a encontrar tu estilo y verte mucho mejor, reflejando así tu personalidad por completo.

Estas serían nuestras recomendaciones:

  • Rostro ovalado: al ser grande y bien proporcionado le funcionan bien todo tipo de gafas, pero especialmente las de montura más ancha.
  • Rostro redondo: le quedan bien las gafas cuadradas y con patillas finas para compensar la redondez de la cara.
  • Rostro cuadrado: le favorecen las gafas con líneas ovaladas, sin llegar a ser redondas, para suavizar sus facciones.
  • Rostro triángulo: las más recomendables son las gafas con montura ovalada e incluso las de estilo mariposa, ya que con ellas se equilibra el rostro y destacan los pómulos.
  • Rostro corazón: lo ideal son gafas de lentes redondas o también las conocidas como cat eye y que no sobrepasen el ancho de las sienes.

Cómo elegir el color de tus gafas

No solo elegimos las gafas según el tipo de cara, sino que también debemos tener en cuenta otros aspectos, como el color de nuestro pelo o el de la piel.

Los tonos de monturas que suelen quedar bien de forma general son los colores naturales, como verdes o marrones, pero los metalizados son también una fantástica opción para combinar con cualquier fondo de armario.

Pero si preferimos salirnos de lo habitual, lo más recomendable es escoger un color de montura similar a la tonalidad de nuestro cabello o, por el contrario, jugar con los contrastes que está comprobado que funcionan.

Aplicando estos pequeños tips de estilismo y conociendo nuestras facciones será mucho más sencillo reconocer qué gafas me quedan bien y acertar de lleno con este complemento indispensable.