El dolor de cabeza y ojos es multicausal y, en función de a qué sea debido, se suele manifestar de una manera u otra. También hay variaciones en cuanto a la zona que duele, siendo a veces unilateral y otro bilateral. Cuando sientes dolor de cabeza en los ojos los síntomas pueden ser distintos en función de la causa.

“Tengo dolor de cabeza y me duelen los ojos”: síntomas comunes

No te asustes si tu dolor de ojos y cabeza es pulsátil o si se acompaña de otros síntomas como pueden ser la fotofobia o las náuseas. Anota si es unilateral o más bien parece dolor de cabeza encima de los ojos, si hay alteraciones visuales previas al episodio doloroso o durante él mismo y si se suelen dar a la misma hora del día.

Posibles causas del dolor de cabeza y ojos

Un proceso infeccioso

Si estás pasando por un proceso infeccioso que afecta a las vías respiratorias superiores, no es extraño que puedas sufrir dolor de cabeza y de ojos. Cuando sientes dolor en el ojo izquierdo y la cabeza puede suele significar que tienes más afectado el lado izquierdo de los senos nasales.

Si hace tiempo que te duele la cabeza en la zona central de la frente y te duelen los ojos, consulta a tu médico pues podría tener una sinusitis mal curada.

También podría ser síntoma de una infección en un molar superior del mismo lado izquierdo. Y es que, si te has sometido a una endodoncia y se te infecta esa pieza, no sentirás el dolor hasta que afecte a tejidos contiguos o aparezca un flemón.

Un problema refractivo

Aunque insistamos en la importancia de realizarse una revisión oftalmológica al año, mucha gente acude al optometrista o al oftalmólogo tras pasar por la consulta de otros especialistas para enterarse de que, al final, sus dolores de cabeza se deben a un problema refractivo sin diagnosticar.

Miopía, astigmatismo e hipermetropía muchas veces dan la cara en forma de cefaleas que pueden cursar o no con dolor de ojos, y esta es la causa más habitual cuando los dolores afectan a ambos ojos.

También puede deberse a fatiga visual, que empeora siempre que necesitas usar gafas o lentes de contacto y prescindes de ella.

Si te escuchas lamentando “me duele la cabeza y los ojos”, fíjate si esos síntomas empeoran a medida que avanza el día, porque si es así casi seguro que se trate de un problema refractivo.

Una migraña

Cuando te duele el ojo izquierdo y la cabeza la causa no siempre es un molar infectado. Una migraña es un motivo mucho más común de este tipo de dolores de origen neurológico.

Las migrañas tienden a afectar a un solo lado de la cabeza en cada episodio, aunque hay pacientes que pueden sufrirlas en sendos lados en crisis fuertes. Además, muchas veces se acompañan del aura, una serie de alteraciones visuales previas al inicio del dolor.

Glaucoma

En caso de padecer glaucoma, si te duelen la cabeza y uno o ambos ojos, acude de inmediato al oftalmólogo porque podrías estar sufriendo un daño irreversible en el nervio óptico.

Recuerda que hay muchos casos de glaucoma asintomáticos hasta que ya aparece una pérdida de visión manifiesta. Las revisiones periódicas te permiten detectar problemas como el glaucoma y ponerle tratamiento para frenar su avance: no te las saltes aunque tu agudeza visual sea perfecta.

Cefalea tensional

El estrés nos hace más daño del que creemos y puede ser el responsable de que la típica cefalea tensional, que se nota como si llevases una banda apretada en la frente o en la nuca, curse con dolor de ojos.

En estos casos sucede como con el de los molares infectados, se trata de un dolor que irradia y nos parece que se localiza en uno o ambos ojos.

El dolor de cabeza y ojos es más frecuente de lo que pensamos. Muchas veces no hay daño en la zona de los ojos ni compresión neurológica, sino que sentimos un dolor que irradia desde otra zona, como sucede con las migrañas o con problemas bucales. Casi siempre, tras esos dolores hay una persona que necesita usar gafas por un problema refractivo y no lo sabe porque no acude a las revisiones rutinarias: “si yo veo bien, ¿para qué voy a ir?”.

Pero sí podría tener un origen más serio, el glaucoma, y, ante la más leve sospecha de que este sea tu caso, debes acudir de inmediato al oftalmólogo. Si no estás seguro, antes de acudir al servicio de urgencias puedes visitarnos para descartar la fatiga visual y los problemas refractarios.